El León de Damasco

El León de Damasco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Estás en lo cierto, Nikola. Me pondré al timón.

Se recogió el velamen y, en tanto que lo ataban al peñol inferior los cuatro venecianos, Mico y el griego trabajaban con los remos para orientarla. Después, los seis remaron. El mar estaba muy tranquilo y aunque en aquella zona, por caer a plomo las costas de la isla, había marejada de continuo, la chalupa pudo en un escaso cuarto de hora atravesar el canal y anclar a un banco de desembarco, en el cual surgió en aquel momento un corpulento y barbudo hombre, de apariencia poco tranquilizadora y armado con un arcabuz, dos pistolas y un par de yataganes.

—¡Por mil tiburones! —exclamó el albano—. ¿Es tal vez Mohamed II, resucitado, o Mustafá el asesino?

—¿Quiénes sois y qué deseáis? —inquirió el gigante, intentando mostrar la apariencia de un notable personaje reavivando con premuroso movimiento de su mano las mechas de sus armas de fuego.

—¿Y tú? ¿Quién eres? —indagó el León de Damasco, en tanto que sus hombres, con disimulo, preparaban sus arcabuces—. Haradja no se encuentra aquí, ni tampoco su capitán de armas.

—¿Cómo estáis enterado, señor?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker