Las alegres comadres de Windsor

Las alegres comadres de Windsor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

APRISA.—Pues si vierais cómo se lamenta de aquello, se os partiría el corazón. Su marido sale a cazar pájaros esta mañana, y ella os ruega una vez más que vayáis a verla entre las ocho y las nueve. Me ha exigido que le responda al instante. Ella os dará satisfacciones, os lo garantizo.

FALSTAFF.—Bien. Iré a visitarla. Dile así, y que considere lo que es un hombre, y su fragilidad, y juzgue por ello de mi merecimiento.

APRISA.—Así se lo diré.

FALSTAFF.—En buena hora. ¿Decís que entre nueve y diez?

APRISA.—Entre ocho y nueve, señor.

FALSTAFF.—Está bien: id. No dejaré de verla.

APRISA.—Quedad con Dios.

Sale

FALSTAFF.—Es extraño que no tenga noticia del señor Brook. Me envió a decir que le aguardara. Me agrada bastante su dinero. ¡Oh! Hele aquí que llega.

Entra Ford

FORD.—Dios os bendiga, señor.

FALSTAFF.—Y bien, señor Brook: ¿habéis venido a saber lo que ha pasado entre la señora Ford y yo?

FORD.—Efectivamente, sir Juan; es el objeto de mi visita.

FALSTAFF.—Señor Brook, no os diré una mentira: estuve en su casa a la hora convenida.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker