La Isla del tesoro

La Isla del tesoro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El capitán y Gray ya lo estaban examinando y me bastó un vistazo para comprender que no se podía hacer nada por él.

Creo que la presteza con la que devolvimos los disparos había vuelto a dispersar a los amotinados, pues no nos molestaron más mientras izamos al viejo guardabosque por encima de la empalizada y lo llevamos, quejándose y sangrando, hasta la cabaña.

El pobre hombre no había pronunciado ni una palabra de sorpresa, queja, temor ni tampoco de conformidad desde el principio de nuestras dificultades hasta aquel momento en que lo tendíamos en la cabaña, donde iba a morir. Había resistido como un troyano detrás de su colchón en la galería; había acatado todas las órdenes sin rechistar, como un perro, y con diligencia. Era el más viejo de nuestro grupo y nos sacaba una veintena de años; y ahora le había llegado la hora de morir a aquel criado viejo, taciturno y servicial. El caballero se arrodilló a su lado y le besó la mano, llorando como un crío.

—¿Me voy, doctor? —preguntó Redruth.

—Tom, amigo mío —le contesté—, te vas al cielo.

—Ojalá les hubiese hecho probar la pólvora de mi arma primero —repuso.

—Tom —dijo el caballero—, dime que me perdonas, te lo ruego.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker