Guerra y Paz
Guerra y Paz —Je trouve que c'est charmant— decÃa refiriéndose a una nota diplomática con la que habÃan sido devueltas a Viena las banderas austrÃacas tomadas por Wittgenstein, le héros de Petropol, como se lo llamaba en San Petersburgo.
—¿Qué dice?— preguntó Anna Pávlovna, provocando asà un silencio para que escucharan le mot, que ella ya conocÃa.
Bilibin repitió las palabras textuales del despacho diplomático que él habÃa escrito:
—L'Empereur renvoie les drapeaux autrichiens, drapeaux amis et égarés qu'il a trouvé hors de la route[550]— dijo Bilibin, desarrugando la frente.
—Charmant! Charmant!— exclamó el prÃncipe Vasili.
—C’est la route de Varsovie, peut-être[551]— dijo de pronto y en voz alta el prÃncipe Hipólito.