La caza del meteoro
La caza del meteoro Este pacÃfico cuarteto fundaba grandes esperanzas en la unión proyectada para hacer más raras las escaramuzas.
Cuando el matrimonio de Francis y Jenny hubiese ligado más estrechamente ambas familias, esas tormentas pasajeras serÃan menos frecuentes y menos temibles; ¡quién sabe si hasta llegarÃan a unirse ambos astrónomos amateurs en una cordial colaboración para proseguir juntos sus investigaciones astronómicas! RepartirÃanse entonces ambos equitativamente la pieza descubierta en esos vastos campos del espacio sideral.
La casa del doctor Hudelson era de las más confortables. En vano se hubiera buscado en todo Whaston una mejor dispuesta. Aquel lindo hotel entre el patio y el jardÃn, con hermosos árboles y verdes prados, ocupaba el centro de Moriss Street; y se componÃa de una planta baja y de un primer piso con siete ventanas de fachada. La techumbre hallábase dominada a la izquierda por una especie de torrecilla cuadrada de unos treinta metros de altura, terminada por una terraza con balaustrada. En uno de los ángulos se erguÃa el mástil en el cual se izaba los domingos y dÃas festivos la bandera con las cincuenta y una estrellas de los Estados Unidos de América.
La cámara superior de esta torre habÃa sido dispuesta para los trabajos especiales de su propietario.