La vuelta al mundo en 80 días
La vuelta al mundo en 80 días El elefante exhaló algunos gruñidos de satisfacción, y luego tomó a Picaporte por la cintura y lo levantó hasta la altura de su cabeza. Picaporte, sin asustarse, hizo una caricia al animal que lo volvió a dejar suavemente en tierra, y al apretón de trompa del honrado Kiouni respondió un apretón de manos del honrado mozo.

Picaporte, sin asustarse.
Algunos instantes después, Phileas Fogg, sir Francis Cromarty y Picaporte, instalados en un confortable vagón, cuyo mejor asiento iba ocupado por Aouda, corrían a todo vapor hacia Benarés.