Los exploradores del siglo XIX
Los exploradores del siglo XIX »Las mujeres casi todas tienen el aire más ordinario que los hombres; lo que puede provenir de que están expuestas al sol y de las fatigas que se ven obligadas a sufrir porque desempeñan todas las tareas de la agricultura».
Algún tiempo después de haber salido de Katunga, Clapperton atravesó el río de Muza, afluente del Ruara y entró en Kiama, una de las ciudades por las cuales pasa la caravana que del Hausa y del Borgú va al Gandya en las fronteras del Achanti. Kiama tiene unos treinta mil habitantes que son considerados como los mayores ladrones de toda el África.
«Basta llamar a uno natural del Borgú para designarle como ladrón y asesino».
Al salir de Kiama el viajero encontró la caravana del Hausa. Bueyes, asnos, caballos, mujeres y hombres hasta el número de unos mil, marchaban unos detrás de otros formando una línea interminable que ofrecía el golpe de vista más singular y más extraño.
¡Qué mescolanza tan extraordinaria desde aquellas jóvenes desnudas y aquellos hombres agobiados bajo el peso de la carga hasta los mercaderes de Gandya vestidos de una manera tan fantástica como ridícula y montados en caballos estropeados que cojeaban al andar!