La Eneida
La Eneida "Ni hemos oído ni hemos visto a ninguna de tus hermanas.
¿Cómo he de llamarte, muchacha?, pues no tienes cara
de mortal ni suena tu voz como la de los hombres, oh diosa sin duda
(¿quizá hermana de Febo o una de la sangre de las Ninfas?).
Sé feliz y ojalá, seas quien seas, alivies nuestra carga
330
y nos digas por fin bajo qué cielo, a qué lugar del mundo
hemos ido a parar. Ignorantes del lugar y de sus hombres
vagamos, por el viento y el vasto oleaje aquí arrojados.
Hará caer nuestra diestra muchas víctimas ante tus altares."
Venus entonces: "En verdad no me creo digna de tales honores.
335
Llevar aljaba es costumbre de las muchachas de Tiro