El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Cuando a continuación se elevó sobre Europa por todas partes había multitudes de observadores en laderas de montaña, en tejados, en campo abierto escudriñando por el este la salida de la gran estrella nueva. Salió con un resplandor blanco delante de ella, como el brillo de un fuego blanco, y aquellos que la habían visto nacer la noche anterior, al avistarla, gritaron:
—¡Es mayor! —gritaron—. ¡Es más brillante!
Ciertamente la Luna en cuarto creciente y desapareciendo por el oeste tenía un tamaño en apariencia sin comparación, pero en toda su anchura apenas si tenía tanto brillo ahora como el pequeño círculo de la extraña estrella nueva.
—Es más brillante —gritaba la gente apiñándose en las calles.
Pero en los oscuros observatorios los observadores contenían la respiración y se miraban unos a otros.
—¡Está más cerca! —decían—. ¡Más cerca!