Cuentos completos
Cuentos completos —Temo que soy una de esas personas muy corrientes —dijo él poniéndose de pie—, que quieren al prójimo.
A lo que la señorita respondió casi gritando:
—Yo también.
Odiándose, odiando a todas las personas que los habÃan sometido a una noche dolorosa y desilusionante, estas dos personas que querÃan al prójimo se incorporaron y, sin decirse una palabra, se separaron para siempre.