Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Un momento más tarde alcanzaron una región desolada. A lo lejos se veÃa un arco que le resultó familiar a Baoyu, pero antes de que pudiera preguntar al monje por aquel paraje, se le acercó la nebulosa figura de una mujer. «¿Cómo puede haber tal belleza en un lugar tan salvaje? —se preguntó—. Debe ser una diosa que haya descendido a la tierra.» Al acercarse y verla más detenidamente, sintió que la conocÃa, aunque no alcanzaba a reconocerla. La mujer saludó al monje, y luego desapareció. Pensando en ella, se dijo que su aspecto era el de la tercera hermana You. Sorprendido por su presencia en ese lugar, iba a preguntarle al monje, cuando éste lo hizo pasar bajo el arco. Allà estaba escrito con grandes caracteres: «Tierra de la Ilusión del Gran VacÃo», flanqueado por el pareado:
Cuando se toma lo falso por verdadero, lo verdadero se torna falso;
cuando la nada surge del ser, el ser permanece nada.
Cuando hubieron franqueado el arco llegaron ante la puerta de un palacio, sobre cuyo dintel habÃa escrito: «A los buenos fortuna, a los licenciosos calamidad», y el pareado a ambos lados rezaba:
Ni los sabios ni los santos descubren el pasado o el futuro.
Causas y efectos separan a los parientes más cercanos.