El revolver es mi ley

Donald Curtis


?ESE es Johnny Tucson. Con indiferencia, «Diamantes» Langstrom alzó un segundo la mirada. Vio pasar al hombre. Luego, estudió, con las cejas arqueadas, a sus dos oponentes. ?Bueno, dejen a Tucson y atiendan a sus cartas ? refunfuñó?. He dicho que cinco mil. ¿Aceptan, amigos? Los dos se miraron. Ni Tracy ni Clint Barrow parecían muy resueltos. Una voz angustiada llegó de detrás de ambos jugadores, como advirtiéndoles a tiempo: ?¡No sigáis! ¡No, Tracy! ¡Clint, tú eres el mayor!? ¡Volved a vuestra razón! ¡Perdéis ya mucho! ¡No sigáis?!
🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀


Descargar El revolver es mi ley PDF Completo Gratis

Obtener gratis libro Kindle para tu teléfonoVer ofertas en Amazon