El rancho del crimen
El rancho del crimen Del rostro del capitán Early desapareció algo de la expresión de rabia que segundos antes lo animaba y en su lugar apareció en sus ojos una mirada de asombro y admiración a la vez.
Vaughn continuó delirando esporádicamente.
“ —Ahora le toca a usted, McCarron— fueron las palabras siguientes —. Si no quita usted de en medio a ese Pete Rice y a sus comisarios...
Aquel hombre delirante interrumpió bruscamente su discurso y suspiró. Su cuerpo enclenque experimentó como una sacudida y pareció que iba a sumergirse otra vez en el sueño.
Johnny Boot apareció en aquel momento en la puerta.
En estos momentos se dirigen hacia aquí varios hombres a caballo —anunció—. Tal vez sean los otros soldados de la Patrulla..
Pete levantó una mano, imponiéndole silencio, porque Vaughn estaba delirando otra vez.
“ —Ahora le toca el turno a usted, Reynal... Le tengo en mis manos y no se me escapará...
Y, de pronto, elevó un poco más la voz y gritó:
“ —¡Cortadles la retirada! ¡Es muy fácil! ¡Rellenad esas mollejas con plomo! ¡No dejéis a uno con vida para que pueda contarlo!”
Su voz se apagó un poco y unos sonidos ininteligibles salieron de su garganta. Y luego volvió a gritar: