Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —No te enfades con un pobre viejo, Iván. Tú no me quieres, lo sé. Lo que no sé es por qué no me quieres. Pero no te enfades. Has de ir a Tchermachnia. Te diré dónde puedes ver a una muchachita con la que bromeo hace tiempo. Va todavÃa descalza; pero eso no debe preocuparte. No hay que hacer aspavientos ante las jovencitas descalzas: son perlas.
Se dio un beso en la mano y en seguida se animó, como si su tema favorito le curase de su embriaguez.