Los Tres Mosqueteros

Los Tres Mosqueteros

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Conque no es amigo vuestro? —repuso con indolencia el barón—; perdonad, yo tenía entendido que lo era; pero ya volveremos a hablar de milord duque más tarde, no nos desviemos del rumbo sentimental que había tomado la conversación. ¿Decíais que vuestra venida no obedece más que a vuestro deseo de verme?

—A nada más.

—Y yo os he contestado que quedaríais servida a pedir de boca y que nos veríamos diariamente.

—Así pues, ¿debo permanecer aquí a perpetuidad? —preguntó milady con cierta zozobra.

—¿Os parece que estarías mal alojada, hermana mía? Pedid cuanto necesitéis, y haré que os lo traigan sin demora.

—Pero no tengo mis doncellas, ni mis criados…

—No os faltarán, señora; decidme con qué tren había puesto su casa vuestro primer marido, y aunque no soy más que vuestro cuñado, haré como aquel.

—¡Mi primer marido! —prorrumpió lady Clarick, mirando a milord con ojos de azoramiento.

—Quiero decir, vuestro marido francés; no me refiero a mi hermano. Por lo demás, si lo habéis olvidado, como todavía vive, podría escribirle yo para que me ilustrara sobre el particular.

—Estáis bromeando —dijo con voz sorda milady, cuya frente se humedeció de frío sudor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker