Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos —Son dos —respondió el askari, con mirada sobrecogida—. Uno es el safari del bwana Romanoff, y el otro es el safari del bwana Ramsgate.
—¿Van a Bangali? —preguntó Tarzán.
—SÃ. Mañana estaremos en Bangali.
—¿Están cazando?
—Bwana Romanoff caza. Bwana Ramsgate hace fotografiás.
Tarzán estuvo observando un buen rato antes de hablar de nuevo, y entonces dijo:
—DeberÃan azotarte por quedarte dormido cuando estás de guardia.
—Pero no estaba dormido, Tarzán —se excusó el askari—. Solo he cerrado los ojos porque con la luz del fuego me duelen.
—El fuego estaba casi extinguido cuando he llegado —dijo Tarzán—. He puesto más madera. He estado aquà mucho rato y tú estabas dormido. PodÃa haber venido Simba al campamento y llevarse a alguien. Ahora está por ahÃ, observándote.
El askari se puso en pie de un salto y amartilló el rifle.
—¿Dónde? ¿Dónde está Simba? —preguntó.
—¿No ves sus ojos reluciendo all�
—SÃ, Tarzán, ahora los veo.
Se llevó el rifle al hombro.