El hombre mediocre

El hombre mediocre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Repujados los prohombres de hojalatería, sus cómplices acaban de azogarles con demulcentes crisopeyas. Sus lacras llegan a parecer coqueterías, como las arrugas de las cortesanas. Ungiéndolos árbitros del orden y de la virtud, declaran prescritas sus viejas pústulas; incondicionalismo para con los regímenes más turbios, intérlopes pasiones de garito, ridículos infortunios de donjuanismo epigramático. Los labios de los adulones abrévanse en aquella agua del, Leteo que borra la memoria del pasado; no advierten que después de chapalear una vida entera en el vicio, todo puritanismo huele a bencina, como los guantes que pasan por el limpiador.

Donde medran oligarquías bajo disfraces democráticos prosperan esos pavorreales apampanados, tensos por la vanidad: un travieso los desinflaría si los pinchase al pasar, descubriendo la nada absoluta que retoza en su interior. Vacuo no significa alígero.

Nunca fue la tontería cartabón de santidad. Sin sangre de hienas, que han menester los tiranos, tampoco tiénenla de águilas, propia de iluminados; corre en sus venas una linfa tontivana, propia en estirpe de pavos y quintaesenciada en el real, simbólica ave que suma candorosamente la zoncería y la fatuidad. Son termómetros morales de cierta época: cuando la mediocracia encuba pollipavos no tienen atmósfera los aguiluchos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker